martes 5 de agosto del 2008
Los Juegos deben ser un éxito y ni siquiera el clima ha de impedirlo. Los meteorólogos de Pekín ya planean provocar la lluvia inyectando yoduro de plata en las nubes para forzar las precipitaciones lejos de las instalaciones olímpicas. Además, este factor ayudaría a acabar con la contaminación que nubla el cielo pekinés en las últimas semanas.
Con el fin de prevenir las consecuencias de la polución, las autoridades chinas tiene previstas medidas como reducir a la mitad los coches en circulación, cuyo número alcanza los 3,3 millones, paralizar las obras en marcha y cerrar algunas fábricas de la capital y sus alrededores.
